Hacker:
se introducen en un sistema computacional.
Cracker:
Daña los sistemas computacional.
Lammer:
Novatos,que obtiene programas para realizar ataques.
Copihacker:
Generalmente roban las tarjetas de creditos.
Acontinuacion le voy hablar sobre kevin Mitnick
y unos enlace sobre unos documentales sobre su vida
http://www.youtube.com/watch?v=hIEy66RjL1g
http://www.youtube.com/watch?v=y45AsIFJyzU
http://www.youtube.com/watch?v=PS7ys9tUvOU&feature=related
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Kevin Mitnick
Kevin David Mitnik, alias “El Cóndor”, nació el 6 de agosto de 1963 en Van Nuys, un pequeño pueblo al sur de California. Hace 41 años. Kevin no tuvo una infancia fácil. Sus padres se divorciaron, y el entorno en el que creció supuso una de las causas que le llevaron a encerrarse en casa y permanecer en soledad, momento (1970s) en el que fue seducido por las mieles de la informática; en concreto, por el poder que entrevio que podía obtener a través de las redes telefónicas. De hecho, a pesar de que Kevin ha recibido calificativos tan diversos como hacker, cracker, pirata informático y otras palabras nada agradables que eludo mencionar, lo cierto es que en esencia, Mitnik siempre ha sido un Phreaker; el mejor phreaker de la historia, según muchos.
Desde muy joven sintió curiosidad por los sistemas de comunicación electrónica, cultivando y desarrollando un deseo cuasi obsesivo por investigar, aprender y lograr objetivos aparentemente imposibles. En la adolescencia Mitnick ya se había convertido en todo un fenómeno. A los 16 años marca su primera línea tras la barrera del “lado oscuro”, del que ya nunca se separaría: se saltó la seguridad del sistema administrativo de su colegio; sin embargo, no lo hizo para alterar las calificaciones escolares, como podría pensarse, sino “solo para mirar”.
De aquí en adelante comenzaría su andadura como delincuente. La fecha, 1981. Kevin y dos amigos suyos irrumpieron en las oficinas de Cosmos (Computer System for Mainframe Operations) de la compañía Pacific Bell - que era una base de datos utilizada por la mayor parte de las compañías telefónicas norteamericanas para controlar el registro de llamadas -. Una vez allí obtuvieron la lista de claves de seguridad, la combinación de las puertas de acceso de varias sucursales, y manuales del sistema COSMOS, entre otras cosas. De hecho, se comentó que lo sustraido por Mitnick y sus amigos tenía un valor equivalente a 170.000 euros.
Usando ingeniería social utilizaron sus seudónimos y números de teléfono en uno de los escritorios de la habitación. Así, usaron el nombre falso de “John Draper”, quien era un programador informático muy conocido, y también un legendario phreaker conocido como “Captain Crunch”. Los números de teléfono fueron derivados a otras rutas. Sin embargo, esta actuación estaba lejos de considerarse un éxito. Un directivo de una compañía telefónica pronto descubrió estos números de teléfono y lo puso en conocimiento de la policía local que comenzó a investigar. Debido a que la novia de uno de sus amigos, intimidada por lo que pudiera pasar les delató a la policía, Mitnick fue condenado por una corte juvenil a tres meses de cárcel y a un año bajo libertad condicional, gracias a que todavía era menor de edad. Ese fue su primer paso por la cárcel, que no el último
Desde muy joven sintió curiosidad por los sistemas de comunicación electrónica, cultivando y desarrollando un deseo cuasi obsesivo por investigar, aprender y lograr objetivos aparentemente imposibles. En la adolescencia Mitnick ya se había convertido en todo un fenómeno. A los 16 años marca su primera línea tras la barrera del “lado oscuro”, del que ya nunca se separaría: se saltó la seguridad del sistema administrativo de su colegio; sin embargo, no lo hizo para alterar las calificaciones escolares, como podría pensarse, sino “solo para mirar”.
De aquí en adelante comenzaría su andadura como delincuente. La fecha, 1981. Kevin y dos amigos suyos irrumpieron en las oficinas de Cosmos (Computer System for Mainframe Operations) de la compañía Pacific Bell - que era una base de datos utilizada por la mayor parte de las compañías telefónicas norteamericanas para controlar el registro de llamadas -. Una vez allí obtuvieron la lista de claves de seguridad, la combinación de las puertas de acceso de varias sucursales, y manuales del sistema COSMOS, entre otras cosas. De hecho, se comentó que lo sustraido por Mitnick y sus amigos tenía un valor equivalente a 170.000 euros.
Usando ingeniería social utilizaron sus seudónimos y números de teléfono en uno de los escritorios de la habitación. Así, usaron el nombre falso de “John Draper”, quien era un programador informático muy conocido, y también un legendario phreaker conocido como “Captain Crunch”. Los números de teléfono fueron derivados a otras rutas. Sin embargo, esta actuación estaba lejos de considerarse un éxito. Un directivo de una compañía telefónica pronto descubrió estos números de teléfono y lo puso en conocimiento de la policía local que comenzó a investigar. Debido a que la novia de uno de sus amigos, intimidada por lo que pudiera pasar les delató a la policía, Mitnick fue condenado por una corte juvenil a tres meses de cárcel y a un año bajo libertad condicional, gracias a que todavía era menor de edad. Ese fue su primer paso por la cárcel, que no el último
El ataque Man in the Middle
El ataque Man in the Middle (hombre en el medio), es una técnica de hacking cuya finalidad es situar al equipo atacante en medio del equipo víctima y el router. Esto es necesario puesto que en una red que funciona con un switch, los paquetes viajan directamente entre el equipo victima y el router, por lo tanto no basta con esnifar la red en modo promiscuo.
La manera en que el equipo víctima identifica el router, y viceversa, es usando el protocolo ARP, esto es: verificando la dirección MAC e IP de la tarjeta de red el otro equipo (en la tabla ARP).Siendo así, la técnica más común para llevar a cabo un ataque Man-in-the-middle es el ARP Spoofing, en la que el equipo atacante envenena la tabla ARP tanto del equipo víctima (haciéndose pasar por el router) como del router (haciéndose pasar como el equipo víctima), y por lo cual todos los paquetes que envíe o reciba dicho la víctima circularán a través de nuestra red.
No está demás aclarar que mientras tengamos bajo un ataque man inthe middle al PC víctima y al router, es necesario hacer un forwarding (reenvio) de paquetes. De lo contrario dejaríamos sin conexión a la víctima, lo cual es muy sospechoso.
La manera en que el equipo víctima identifica el router, y viceversa, es usando el protocolo ARP, esto es: verificando la dirección MAC e IP de la tarjeta de red el otro equipo (en la tabla ARP).Siendo así, la técnica más común para llevar a cabo un ataque Man-in-the-middle es el ARP Spoofing, en la que el equipo atacante envenena la tabla ARP tanto del equipo víctima (haciéndose pasar por el router) como del router (haciéndose pasar como el equipo víctima), y por lo cual todos los paquetes que envíe o reciba dicho la víctima circularán a través de nuestra red.
No está demás aclarar que mientras tengamos bajo un ataque man inthe middle al PC víctima y al router, es necesario hacer un forwarding (reenvio) de paquetes. De lo contrario dejaríamos sin conexión a la víctima, lo cual es muy sospechoso.
viernes, 10 de septiembre de 2010
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